De acuerdo con diferentes organizaciones, en el mundo habría entre 6 y 9 millones de buzos recreativos activos. Durante su entrenamiento, los buzos van conociendo y asumiendo los numerosos riesgos que conlleva realizar buceo en aguas profundas. Uno de ellos, es de una de las amenazas más infrecuentes pero muy real, para los buzos: la narcosis por nitrógeno en buceo.
Generalmente, los buzos recreativos respiran aire, que como sabemos, es una mezcla de oxígeno con nitrógeno. En la medida que el buzo desciende, la presión parcial de nitrógeno aumenta y se absorbe más gas inerte en el torrente sanguíneo. Cuanto mayor sea la presión parcial de nitrógeno en la sangre, será más probable que el buzo experimente efectos narcóticos. Estos que pueden afectar a su juicio, al orientación y la coordinación motora, como para exponerlo a situaciones peligrosas.
Un poco de historia
Tal vez el primer reporte de lo que hoy conocemos como narcosis por nitrógeno, fue realizado por el médico francés Colladon. Een 1826, descendió a 20 metros de profundidad en una campana de buceo. Describió «…un estado de excitación como si hubiera bebido algún licor alcohólico…«. Fue recién en las década de 1930, que el Dr.Behnke y sus colaboradores sugirieron que nitrógeno podría ser el responsable. Algunos buzos cuando realizaban inmersiones a más de 30 metros de profundidad, presentaban manifestaciones mentales o emocionalmente anormales
Y ahora vamos a sumergirnos en profundidad en la narcosis por nitrógeno…
Dr. GMauvecin
Foto de portada: Reieuhu – Splash
Muchas gracias Guillermo por tu comentario.
El óxido nitroso se administra mezclado con oxígeno. La fracción de oxígeno en la mezcla de gas inspirada (FiO2) debe mantenerse a un mínimo del 21%, aunque generalmente es del 50%.
Actua de forma similar a las benzodiacepinas. El efecto anestésico es por inhibición de los receptores NMDA glutamato, que son el principal neurotransmisor excitatorio del SNC y sobre los receptores de GABA.
El óxido nitroso en el cerebro, aumenta la liberación de dopamina, que provoca una sensación de euforia en los pacientes.
También se utilizó mucho en odontología.